Erika Rojas Portilla ** Constanza-Iby Rojas R.

miércoles, 26 de agosto de 2009

El Fijismo o Teoría fijista

El fijismo o teoría fijista


Fijismo. Doctrina que sostiene la inmutabilidad de las especies.


La avalancha de hallazgos fósiles, y su aceptación como restos de seres vivos que habitaron en nuestro planeta en diferentes épocas, llevó al gran naturista Georges Cuvier (1769- 1832) a pensar que la historia de la Tierra había sido una sucesión de catástrofes a escala planetaria, seguidas de otras tantas “creaciones”. Según él, las especies habían sido creadas tal como las conocemos actualmente: fijas e inmutables. Los fósiles de seres vivos diferentes a los actuales serían, pues, restos de creaciones anteriores. A esta teoría sobre el origen de los seres vivos se les llama fijismo.


El fijismo o teoría fijista es una creencia que sostiene que las especies actualmente existentes han permanecido básicamente invariables desde la Creación. Las especies serían, por tanto, inmutables, tal y como fueron creadas. Los fósiles serían restos de los animales que perecieron en los diluvios bíblicos o bien caprichos de la naturaleza (según teorías como la de la vis plastica).


El fijismo o teoría fijista esta creencia se opondría a la teoría científica de la evolución, que parte de Darwin, estando muy relacionada con el creacionismo, teoría principalmente cristiana, aunque también se da en otras religiones, que sostiene que el universo tal y como lo conocemos fue creado por Dios.


Siguiendo la Biblia y desechando las pruebas científicas que avalan la teoría de la evolución. Algunos seguidores de estas teorías datan incluso la creación del universo en una fecha extremadamente cercana, alrededor de seis mil años, dando incluso el día y la hora a la que se produjo.


Las principales respuestas al origen de la biodiversidad fueron las creencias religiosas quienes influyeron fuertemente en el pensamiento filosófico y científico del pasado, en cuanto al origen de la gran diversidad de especies que los estudiosos de la naturaleza (naturistas) observaban y describían en diferentes ambientes.


Aristóteles (384- 322ª.C.), por ejemplo, consideraba que los organismos forman parte de una escalera de la naturaleza” creada por la divinidad, donde cada especie es parte de una progresión, desde lo imperfecto a lo más perfecto. Consideraba además, que cada especie había sido creada previniendo su utilización futura.

Algunos científicos consideraban que todas las formas vivas existentes habían sido creadas por Dios en un momento particular y, desde ese tiempo, habrían permanecido como hasta hoy, sin alteración. A esta línea de pensamiento se le conoció como fijismo, y prevaleció hasta mediados del siglo XIX.


El descubrimiento de fósiles desde la antigüedad, así como otros datos de la naturaleza, había llevado a pensadores de muchas culturas a intuir la idea de evolución. En la Grecia clásica, Anaximandro (siglo VI a. C.) nos ha dejado constancia. Tampoco la teología cristiana ha estado indisociablemente ligada al fijismo a lo largo de su historia. Así, Tomás de Aquino y San Agustín negaron que Dios hubiera creado todas las especies en los primeros seis días. Según esta corriente teológica, Dios habría conferido un poder productor o creador a diferentes elementos de la Naturaleza y este poder sería el responsable de la creación de vida en distintos momentos de la historia de la Tierra.


El fijismo como hipótesis científica no se formalizó hasta mediados del siglo XVIII en la obra de Carlos Linneo (1707-

1778);

el reconocido naturalista sueco, quien asentó las bases de la taxonomía moderna, desarrolló formalmente el fijismo; mantuvo que las especies se habían creado de forma separada e independiente y negó la posibilidad del origen común de los seres vivos. Hay que decir que el objetivo fundamental de Linneo era establecer la grandeza de Dios y de su creación, con lo que era consecuente.


El zoólogo y naturalista Georges Cuvier (1769-1832), impulsor de la anatomía comparada y de la paleontología, fue otro de los científicos ilustres que se posicionaron a favor del fijismo. Ante el incesante descubrimiento de fósiles de especies desaparecidas, Cuvier fue el padre de la teoría fijista conocida como catastrofismo, formulada para explicar la diversidad de los organismos fósiles que contradecían el fijismo y algo más creíble que otras teorías, como la de la vis plastica, que proponían los fósiles como caprichos de la naturaleza.


¿Qué relación existe entre el fijismo y la clasificación natural?


La idea de que toda diversidad de seres vivos habría aparecido en el mismo momento no era consistente con las observaciones realizadas a través de la clasificación natural. Más aún, nuevas evidencias demostraban que los organismos cambian y que, probablemente, estos cambios, a lo largo de muchas generaciones, explicarían la generación de la diversidad de formas existentes. A pesar de la gran cantidad de nuevas especies que eran descubiertas por los exploradores que regresaban a Europa desde diferente partes del mundo. Linneo no cambió su opinión respecto a que las especies habían permanecido fijas desde su creación divina.


En el siglo XIX se acumularon las evidencias científicas, especialmente los fósiles, que hacían cada vez más difícil la aceptación del fijismo. La publicación de El origen de las especies desató una polémica que, finalmente, condujo a la aceptación del hecho de la evolución por la práctica totalidad de los naturalistas, si bien la teoría evolutiva de Darwin tardaría más tiempo en ser definitivamente aceptada.

El fijismo o teoría fijista .Hoy en día desde un punto de vista científico, el fijismo no tiene hoy ninguna credencial, siendo radicalmente rechazado por todas las ciencias que aceptan la teoría de la evolución como base.